Administrar los recursos humanos y materiales de la institución, orientándolos a la consecución de las metas trazadas en el Plan de Desarrollo.
Designar a los funcionarios que ocuparán las instancias de gestión dentro de la Facultad.
Gestionar programas de validación de servicios ante organismos dictaminadores, nacionales e internacionales.
Gestionar financiamientos externos con base en convenios de colaboración con instituciones públicas y privadas para fortalecer el patrimonio de la institución.
Supervisar el correcto desarrollo de la Facultad en todas sus áreas sustantivas.
La educación veterinaria en América tiene su origen el 17 de octubre de 1853, al surgir en México la primera Escuela de Medicina Veterinaria, perteneciente al Colegio Nacional de Agricultura —que dependió de la Secretaría de Fomento, Colonización, Industria y Comercio—, muchos han sido los acontecimientos que han marcado la historia, el rumbo y la estructura de nuestra actual Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En 1916 se separan las dos escuelas (de Agricultura y Veterinaria) para que a partir de 1918 se estableciera la Escuela Nacional de Medicina Veterinaria; en 1929 se incorpora a la Universidad Nacional Autónoma de México; en 1935 cambia de nombre a Escuela Nacional de Medicina Veterinaria y Zootecnia y, por último, en 1969, se convierte en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
La hoy Facultad ha estado bajo la dirección de distintos ciudadanos mexicanos, pero fue hasta 1891 que, por primera vez, un médico veterinario asumió el cargo de director: José de la Luz Gómez. Desde ese momento, han sido médicos veterinarios o médicos veterinarios zootecnistas, quienes han abordado diferentes problemáticas en su gestión y, a su vez, han conseguido con su esfuerzo y dedicación consolidar la reconocida institución que ahora somos.